Class Stories / Cuentos de las clases



Gregorio, el explorador
(Cuento, Nivel 2, el 28 de noviembre de 2011) 
Había un hombre guapo y fuerte que vivía en Arizona.  Se llamaba Gregorio.  A él le encantaba nadar, pero no había ningún océano en Arizona, así que sólo nadaba en las albercas.  Gregorio también era campeón de ping-pong de todo el estado.  Nadaba todos los días desde las 5 de la mañana hasta las 8.  Por las tardes jugaba ping-pong con los turistas de los dude ranches.  Gregorio estaba muy ocupado.  No tenía tiempo para trabajar.
Pero Gregorio quisiera hacer algo diferente.  Necesitaba irse de vacaciones en un lugar exótico. Le encantaba la selva, así que decidió irse de vacaciones al Perú.  Decidió explorar las selvas cerca de Machu Picchu y nadar en el río Urubamba.
Entonces Gregorio fue en su carro grande y amarillo, un Hummer, al Banco de Armadillos de Phoenix. Le dijo al cajero:--Quisiera sacar mucho dinero.  Me gustaría tener dinero extra porque me voy de vacaciones al Perú.  Voy a explorar la selva como lo hizo Hiram Bingham en 1911. 
    El cajero le respondió:-- ¡Qué interesante!  ¿Cuánto dinero quiere usted sacar?
    Gregorio pensó un rato y por fin le contestó:-- Necesito sacar 5000 dólares.
Entonces sacó los 5000 dólares, salió del banco, fue al aeropuerto y compró su boleto de avión.
Después de un rato, Gregorio se subió al avión y voló a Lima y luego a Cusco.  Allí el hombre buscó un guía, Rodolfo, y empezaron a explorar la selva.  Después de dos días, ellos querían cruzar el río Urubamba.  Pero había un problema serio con el puente y el guía se cayó al agua.  ¡Qué horror!  Gregorio gritó:--No te preocupes.  Te voy a rescatar.  Y él saltó al río y rescató al guía.  Rodolfo estaba muy contento, así que le dio un cuy a Gregorio.  Ellos cocinaron el cuy y lo comieron todo. 
Gregorio estaba muy contento y regresó a su vida normal en Phoenix.  No quería tener más aventuras en la selva.


Había – there was
le encantaba – he loved
así que – therefore, so
las albercas /piscinas - pools
desde.. .hasta – from. . . until
quisiera hacer – would like, wanted, to   do
Necesitaba irse de vacaciones – he needed to go on vacacion
las selvas – the jungles
cerca de – close to, near
Me gustaría tener – I would like to have
como lo hizo H.B. – as H.B. did
le contestó – he answered him
se subió al avión- he got on the plane
un guía – a guide
empezaron a explorar- they started to explore
el puente- the bridge
se cayó – he fell, fell down
No te preocupes- don’t worry
Te voy a rescatar – I’m going to rescue you
Saltó – he jumped
le dio un cuy – he gave him a guinea pig
cocinaron – they cooked
lo comieron todo – they ate it all


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La leyenda de la Llorona (versión de la clase)   31 octubre - 7 noviembre 2011
     Había una vez una chica muy bonita.  Se llamaba María.  Ella vivía en un pueblo pequeño en el norte de México.  No era una chica rica, era una chica pobre. Tenía un problema.  Ella pensaba que era superior a las otras mujeres del pueblo porque era muy bonita.
     Realmente, era tan bonita como Angelina Jolie.  Y todos los hombres la miraban. Le hablaban en la calle y le cantaban enfrente de su casa. Ellos querían casarse con ella.  Pero ella no quería casarse con ellos. 
María sólo quería casarse con el hombre más rico de la región.
     Un día el hijo del ranchero rico pasó por su casa. Se llamaba Ricardo Eduardo García. Era tan rico como Warren Buffet y tan guapo como Antonio Banderas. Tenía un caballo fabuloso (era tan fabuloso como Silver, el caballo del Lone Ranger), tenía mucho dinero, y tocaba la guitarra muy bien. Tocaba tan bien como Jimi Hendrix. Y cantaba como Johnny Mathis.
      Al pasar enfrente de la casa de la mujer, Ricardo vio a María y pensó que ella era la chica más guapa de todo el pueblo.  Se enamoró de ella a primera vista.  Y María pensaba que Ricardo era tan guapo como Antonio Banderas.  María quería casarse con él.
     Por fin se casaron.  Estaban felices por un rato. Tuvieron dos hijos, una niña María Isabel y un niño, Ricardo Antonio.  Pero había un problema.  Ricardo salía de la casa y visitaba a otras mujeres en secreto. Además él pensaba en casarse con una mujer rica. Cuando Ricardo estaba en casa, no hablaba con María, sólo hablaba con los niños.  Jugaba con ellos, les daba regalos, pero nunca le dio regalos a su esposa. 
     Claro que María no estaba contenta.  Un día cuando María caminaba con los niños al lado del río,  Ricardo pasó en su coche de caballos con una dama elegante.  Ella era tan elegante como la reina de España.  Ricardo paró y habló con los niños, pero no le dijo nada a María.  Entonces María se puso furiosa.  Se volvió loca. Corrió al río y tiró a los niños al agua.  Ellos se murieron rápidamente.
     Después de un rato María estaba muy pero muy triste.  Corrió al lado del río, gritó y lloró toda la noche, buscando a sus niños. Por fin ella se cayó muerta al lado del río. Por la mañana su familia la encontró a ella. Le pusieron un vestido blanco y la enterraron en el cementerio.
       Pero esa noche la gente del pueblo escuchó a una mujer, llorando:--¿Dónde están mis hijos?
     Hoy en día los padres avisan a los niños que no salgan en la noche, porque hay una mujer triste, La Llorona, que puede agarrar a los niños y no volverlos a casa.
   La nariz de Roberto: Story in Past Tenses (17-19 octubre 2011)
      Roberto era un hombre interesante y fuerte. Él quería tener una nariz romántica y bonita.  Buscó por todas partes en la ciudad de México, pero no encontró una nariz romántica.  Roberto encontró un pie romántico y dos manos románticas, pero no encontró una nariz. 
      Entonces el hombre fue a Mazatlán y allí buscó una tienda de narices.  Después de buscar por todas partes de la ciudad, Roberto encontró una tienda que se llamaba “Las Narices Fantásticas”.  Había mil trescientas veintisiete narices en la tienda.  Miró la nariz de Julia Roberts pero era muy femenina.  La nariz de Michael Jackson era muy extraña.  Por fin, el hombre encontró la nariz perfecta.  Era la nariz de George Clooney.  Roberto compró la nariz romántica y fue a casa.
La nariz romántica de Arturo 17 octubre 2011 / OLLI 
Arturo es un hombre que tiene una nariz maravillosa, excelente, masculina, y magnífica. Pero Arturo tiene un problema--él quiere tener una nariz romántica.
Arturo vive en Madrid, la capital de España, y habla español. Busca una nariz romántica por todas partes de Madrid. Busca en la Gran Vía, busca en la Puerta del Sol, busca en el Banco de España, y busca en el palacio del rey de España, el Palacio Real. El rey se llama Juan Carlos y la reina se llama Sofía, pero ellos no tienen narices románticas: tienen narices reales.
Arturo no encuentra una nariz romántica en Madrid. Entonces, él va a Granada, una ciudad muy romántica en el sur de España. Arturo no va en avión, no va en bicicleta. Va en el tren super-rápido que se llama AVE. En Granada el hombre busca una nariz romántica por todas partes.  Busca en la Capilla Real, donde se encuentra la tumba de los Reyes Católicos, Fernando e Isabel, pero no encuentra una nariz allí. También busca en la Alhambra, un lugar fantástico de los moros. Pero no encuentra una nariz romántica en la Alhambra tampoco. Por fin Arturo encuentra una tienda especial que se llama "La casa de las narices." Está muy contento y grita,--¡Ay, ay, ay!
El hombre abre la puerta y entra en la tienda de narices. Mira todas las narices y encuentra la nariz de Penelope Cruz. Es una nariz muy bonita y romántica, pero es muy femenina. Por fin Arturo encuentra la nariz de Antonio Banderas. Mira la nariz. Es masculina y muy romántica. Arturo compra la nariz y se la pone.   Ahora está muy contento.

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